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La Temperatura Solar


Los científicos han estado siempre intrigados por el hecho de que la temperatura de la corona solar alcanzara más de un millón de grados, en tanto que en la superficie se mantenía tan sólo a unos 6.000 grados. Semejante variación parecía imposible para una distancia de sólo 160.000 kms. entre la superficie y la corona solar, hasta que el satélite SOHO aportó las pruebas precisas.

Este satélite ha demostrado que las variaciones de temperatura en la corona solar se deben a la repercusión en los gases de dicha corona de los cambios que se producen en el campo magnético de la superficie solar. La importante transferencia de temperatura se realiza, según informaron los científicos de la NASA, por la expansión de ondas magnéticas provocadas por el campo magnético solar, que provocan grandes corrientes eléctricas. Y afirman los citados investigadores que aún hay procesos desconocidos en la superficie solar.

En resumen, sabemos, por lo tanto, que las radiaciones emitidas por el campo magnético solar al interferir con los gases de la corona elevan la temperatura desproporcionadamente, que la temperatura cerca de la superficie es muy baja comparativamente hablando, y que aún se desconoce cuál es la misma en la superficie.

En conclusión, podemos decir que la energía calorífica no se transmite tan sólo por expansión directa a través de la atmósfera, ya sea solar o de un planeta, sino también por radiaciones electromagnéticas. Este descubrimiento, aunque aún desconoce los mecanismos y temperatura exacta sobre la superficie del Sol, podría corroborar en un futuro las afirmaciones de un precursor de la ciencia, Giordano Bruno.

Ya en el siglo XVI, Bruno, perseguido por sus teorías hasta ser llevado a la hoguera, afirmaba que la superficie de las estrellas era fría, tal como lo es la terrestre, y que las radiaciones que emitían, al interferir con el colchón atmosférico de un planeta, eran transformadas en calor.
De hecho, sabemos que el espacio, una vez nos alejamos algo de¡ Sol, no está incandescente, sino frío, con temperaturas muy extremas, y de nuevo en un planeta lejano se da lugar a temperaturas
que permiten la vida dentro del halo atmosférico.

¿Casualidad? Tal vez muchos científicos del pasado merezcan ser reconsiderados, a pesar de que en su tiempo fueran anatematizados.


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Información ofrecida por la Asociación Cultural Nueva Acrópolis - Málaga


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